La escalera
Una vez estuve literalmente sumergida en un oscuro mundo, un mundo que te atrapa, que te hiere y destruye poco a poco, un mundo en el que es fácil, muy fácil entrar, pero del que muy pocos salen.
En
ese mundo todo parece maravilloso y sencillo, sublime, pero es una falsa
realidad, la persona no controla para nada lo que está haciendo en ningún
momento, ni siquiera la primera vez en el que entra en dicho mundo.
La
sensación que se percibe apresuradamente es la de un subidón como si se
estuviera subiendo velozmente una escalera, escalera que se baja también rápido
una vez se agota el efecto. En dicho subidón prevalece la verborrea, la plena
actividad y lo que yo denomino el efecto del ego, la persona se siente que
puede con todo y eso puede originar consecuencias nefastas como un accidente de
tráfico por conducción temeraria.
Por
otra parte, al bajar la escalera o sea cuando la droga finaliza su efecto se
produce una sensación de insatisfacción, ganas de querer consumir más y más
cantidad y una apatía y estrés sin control.
La
pregunta clave es obvia… ¿Cómo se cae en este mundo, ¿qué lleva a una persona a
consumir?
Cualquier
persona puede entrar en el mundo de la droga, analicemos las posibles causas,
una y la más importante la soledad y la baja autoestima, otras son la falta de
aliciente en la vida o incluso la falta de amistades.
Eso
sí se debe y se puede salir del pozo del consumo, con el debido apoyo de amigos
y familiares y, sobre todo, con muchas, muchas ganas de dejarlo. Ha de existir
una firme voluntad de dejarlo del todo y se debe uno de separar de los vínculos
de amistades peligrosas que consuman.
Para
acabar decir que alguien que consume es drogodependiente para toda su vida,
cada día se debe estar alerta y no bajar nunca la guardia, el día a día es una
lucha, una batalla por no consumir.
Y no, no me siento orgullosa de haberme metido en el mundo del consumo, pero errar es de humanos y lo mejor es rectificar a tiempo, un tiempo maravilloso, pues la vida sin droga es muy bonita, ahora lo veo. No se necesita un suplemento para vivirla, simplemente se debe vivir sanamente y para ello no es necesario, subir y bajar la escalera. La vida es mucho más bella y real siendo consciente, la plena consciencia si es maravillosa, el controlar tus actos y pensamientos y el no depender para nada de una sustancia para sentirte mejor con tu vida.
Carolina Roca
La escalera
Vivimos el subir y bajar continuamente en esta que es la escalera de la vida. Siempre son relajadas las bajadas, pero que agotadoras son las subidas.
Ésas subidas, donde escalón
tras escalón vas cargado, tratando de llegar a tu destino, con todo ese peso
encima, donde justamente... no hay ascensor y tus fuerzas se terminan. Toca
pararse, el cuerpo ya no camina, pero debes de ser consciente que sigue la
travesía. Tarde o temprano llegas, terminas el recorrido, se acaba esta
aventura, ¿pero a qué precio has pagado está tortura?
Llega la hora merecida en la
que ese cuerpo necesita descansar y aquí una servidora, hasta que no se ofrezca
nada nuevo... NO NECESITO BAJAR, ¡¡¡YO DEL SOFÁ NO ME MUEVO!!!
No hay más preguntas su Señoría
Belenuska
La escalera
La escalera no sube y baja
Solo
da esfuerzos en tu mirada
Subes
para llegar a tu meta
Bajas
para recorrer tu camino
No
solo es una simple escalera
Para
llegar hasta la cima.
Recorres
los bosques más densos y los mares más peligrosos
Para
subir hasta lo más alto de tu montaña
Y
clavar la bandera de tus sueños y propósitos
Ahí
está tu propia escalera
Mil
veces caerás y mil veces te levantarás.
David Solé


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