Zombis
El zombie y la princesa
Y,
como Sitges es mi segunda casa, con 2 mesecitos mi papá me llevó a mi primera
"marcha zombie", en contra de lo que opinaba mi mamá. Yo no sabía
entonces qué era un zombie y me limitaba a mirar a gente que caminaba muy
lento, llevaba la cara muy sucia y con muchas grietas y toda la ropa rota, no
eran muy limpios. Además, emitían sonidos guturales que hasta yo misma los
hacía mejor.
Yo
iba tocando a mi papi, que luego mi mamá me confirmó era un friki, requisito
necesario para ser zombie. Y aún no sabía quién era Sheldon Cooper.
La
mamá dijo que se avergonzó mucho de mi papi y hasta que le entrevistaron en las
noticias de TVE y a mí sólo me enfocaron, pero resulta que me vio la familia de
mi mamá y casi todos los compañeros de trabajo del papá, que se rieron mucho.
La familia de la mamá no. No me traumatizé ni nada.
El
caso es que iba creciendo y ahora iba de la mano del papá con un globo y
palomitas y vi que el papá iba sucio porque le maquillaban antes, pero él no se
rompía la ropa porque le gustaba. Siempre había una chica que me intentaba
maquillar, pero yo quería salir guapa, no fea como toda esa gente que se
conocía entre sí.
Cuando
la mamá dejó al papá porque le decía muchas veces que "no", cosa que
un chico no ha de decirle nunca a una chica, le dije a mi papá que a la próxima
marcha zombie iba a ir disfrazada de princesa Disney y tenía que ir a la
peluquería que me conocían para quedar bien guapa. Y que me acompañarán
amiguitas del cole para no ser la única. El papá que fuera como quisiera, pero
sin cogernos de la mano, que no queríamos ser hijas de un zombie.
Y
desde entonces disfruté muchísimo, y fui Blancanieves, Cenicienta, La bella
durmiente, La bella con la bestia, La sirenita y muchas más. El papá nos
llevaba a la tienda Disney de Glories y nos compraba los vestidos. Y después de
la pelu, donde también nos maquillaban, nos hacían trencillas o el pelo liso y
hasta las uñas, nos hacían fotos todo el mundo, y querían salir con nosotras.
Al papá no le dejábamos, que sonreía mucho. La verdad es que había mucha más
gente mirando y haciendo fotos que zombies, y hacían trampa porque no nos
dejaban caminar bien hasta la playa, que nosotras con zapatitos nuevos
evitabámos pisar.
Y
era muy chulo ver cómo los zombies se caían al mar y otros le socorrían al pie
de la Iglesia, donde no habían barras. Dice el papá que es que habían bebido,
no sé qué, pero como que no sentían tanto dolor al caer y parecían más zombies.
¡Y
qué risas el día que llovió y nos refugiamos en la heladería y veíamos zombies
correr por la calle con paraguas! Algunos zombies tomaban con nosotros helados
y nos pedían fotos. Y el papá comprando paraguas para poder regresar al hotel
sin mojarnos.
Y
un día muy malo, en que vestía de Frozen, me encontré con una zombie muy alta
que llevaba mi mismo vestido azul roto y tenido de sangre. Qué disgusto. La
chica luego me pedía perdón, guapa, pero yo le reñí. No se puede ser princesa y
zombie a la vez. Menos mal que Ariana se enfadó también. Muy mal, y eso que la
chica parecía arrepentida de verdad. Luego también reñimos al papá, tan lleno
de sangre como siempre, porque le decía que no pasaba nada. Habráse visto.
Luego,
ya con la mamá, no volví nunca más a Sitges, mi segunda casa. Y no sé si el
papá fue a alguna marcha sin mí. Calafell sí que es fea y llena de zombies que
no se disfrazan. Sitges es más bonita, como me decían las chicas del Hotel
Capri. Pero nunca se lo dije a la mamá.
Y
ahí se acabaron mis días de princesa y zombie. Y me imagino que el papá no
volvió a disfrutar igual.
Juanmi, aquél que voló por encima del cuco
Zombies
Los zombies son criaturas no reales del cine, muertos
vivientes que carecen de voluntad propia
y que muerden a las personas para convertirlas en uno más de su especie.
Esta carencia de
voluntad, este ir sin rumbo, el moverse sin consciencia no sólo se trata de
ficción, muchos de nosotros también vamos como zombies por la vida. No siempre
tenemos clara nuestra voluntad y a veces vamos en la dirección que van los
demás. Nos da pereza pensar por nosotros mismos y nos dejamos llevar por las
opiniones y mentalidades ajenas. Vamos siguiendo al redil de ovejas
sin preguntarnos si el camino que llevan éstas es el correcto, simplemente lo
seguimos.
Muchas cosas se dan por sentadas, por válidas, hay
que tener un buen trabajo, una pareja estable, hijos etc y así vamos tomando
decisiones porque las tomas los demás pareciendo así, como zombies, que
carecemos de voluntad propia.
Hemos de ser dueños de nuestra vida propia sin compararla nunca
con la vida de otros, tomar nuestras decisiones sin pensar en lo que los demás
hacen e ir por la vida con autonomía, no como zombies.
Carolina Roca
Zombies
Zombie, me llamaban
muerto viviente
Estaba pálida, ojerosa,
Se me notaban las venas, se reían de mi
Hasta que dejé de ser
niña, no parecía dolerme
Pero, seguían con lo
mismo
Se me notaban las venas
en FP me llamaron Pánfila
A veces, me sentía el
patito feo
En muchos conceptos
El destino me hizo
creerme q era tonta
Tengo la impresión
Q he vivido falsos
prejuicios y sin querer, me los siguen haciendo creer
Pero, al patito feo, hace
tiempo que deseó volar y aún, lo intento, ha mutado hacia otros problemas,
tiene q soltar amarras y se
Q algún día, poco a poco, la incertidumbre, y
a pesar de conceptos negativos, algún día, a su manera, mis alas abrirán
Crilami
¿Zombi?
Es algo de fantasía y
nada real, ¿seguro?
Existen personas
incapaces de reír, llorar, gente que todo le da igual, que sus días son solo un
pasar de horas muertas. Si ganas de nada y lo único que los mueve son tres
personas que entienden solo parcialmente que es un zombi.
Yo mismo soy un zombi en
vida que vive sin disfrutar ni reír ni saber llorar… que en mis épocas de
tiempo libre solo es capaz de ponerse a dormitar sobre la cama y se activa
cuando su mujer le reclama.
La vida de un zombi es
una vida sin sentido y sin ganas de vivir… que solo le mantiene uno de los
cerebros que los demás que intentan evidenciarle y mover a ese zombi vivo sin
vida.
El mejor final de un zombi
es morir por segunda vez, ya que es de las pocas maneras de volver a significar
algo en esta vida.
Vivir sin vivir existe y
esa es la definición de zombi.
No es algo buscado pero
una vez aceptado te hace andar sobre la cuchilla sin saber que día llegará ese
momento en que hasta el zombi deje de existir y ser liberado. Ese zombi soy yo.
Javi
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