El nido del cuco 13-03-2026




TERROR Y COMICIDAD JAPONESA: UNA SÁTIRA MORDAZ SOBRE EL CONFORMISMO SOCIAL, LAS JERARQUÍAS SOCIALES Y LA PRESIÓN PARA ADAPTARSE AL GRUPO, A UN "BIEN COMÚN"

(Sitges'25, surrealismo, la mala reputación: la fe ciega en "simplemente dejarse llevar")

"NEW GROUP" (de Yûta Shimotsu, Japón, 2025) ⭐⭐

"New Group", que como la anterior película de su simpatiquísimo director, creo no se ha estrenado en salas españolas, está basada en un relato del prestigioso autor de manga Junji Ito, especializado en el terror y horror corporal en blanco y negro. Un genio, en serio, capaz de inspirar el puro horror a partir de las ideas más sencillas. Participó en la Sección Oficial del Festival y luego fue parte de la programación del Festival de Cine de Terror de Molins de Rei 2025, celebrado en noviembre. La película, que sé si llegan al final de ésta reseña les interesará por su extraño, pero accesible, planteamiento; está disponible principalmente a través de la plataforma MUBI (especializada en cine de autor y asiático). Se considera una "continuación" (o mejor dicho, complementación, no se necesita verla para entender el film que nos ocupa) de la ópera prima de su director y guionista: "Best Wishes to All" ("Mis mejores deseos para todos"), estrenada también en Sitges'23 y disponible en Amazon Prime Video, Apple TV y Google Play. 

Volviendo a "New Group", premio del Jurado en el Festival Europeo de Cine Fantástico de Estrasburgo, Yuta Shimotsu mezcla el terror con una audaz, para ser japonesa, crítica social, centrándose en el conformismo insensato y sin sentido profundamente arraigado en su misma sociedad japonesa. Y, además, me parece la mejor traslación fílmica de una de mis canciones preferidas, "La mala reputación", de George Brassens (que el director desconocía, claro). La historia gira en torno a dos estudiantes de secundaria, Ai («Yo») y Yu («Tú»), nombres simbólicos exprofeso. Ai, criada en una familia aparentemente feliz pero inestable, no tiene planes claros para el futuro ni una sólida autoestima. Un día, Yu, un estudiante de intercambio recién llegado de EEUU (ya saben, símbolo del capitalismo feroz), se une a su escuela. Con dificultades para adaptarse a la rígida mentalidad grupal de Japón, Yu cuestiona abiertamente la necesidad de pertenecer, ya sea a un grupo o incluso a una familia. Es un rebelde nato contra el status, donde los estudiantes se inclinan al unísono ante sus maestros y son guiados a través de marchas de estilo militar en el campo de atletismo. Ai se siente intrigada por él, pero existe una distancia emocional inicial que, sin embargo, provoca una atracción y tensión entre ellos.

Pronto, un extraño incidente interrumpirá la vida escolar y llevará la obediencia masiva a nuevos niveles: Comienza con un chico que se sienta en el campo a gatas, inmóvil. Luego, otros dos estudiantes se le unen, formando una pequeña "pirámide humana" que, al principio, y de forma divertida, se trata como una curiosa distracción. Después, más estudiantes comienzan a agacharse unos sobre otros hasta que la pirámide se eleva sobre todos los observadores. A pesar de los intentos de profesores y compañeros por detenerlo, otros empiezan poco a poco a imitar su postura. La escuela acoge sin mucho recelo éste creciente fenómeno de la "pirámide", fomentando la participación como algo positivo. Los estudiantes siguen uniéndose, con expresiones inquietantemente serenas. Ai y Yu permanecen impasibles al principio, pero lentamente se van encontrando con numerosas presiones a su alrededor. Lo que comienza como un suceso aislado en la escuela donde los profesores animan encarecidamente a unirse a ella. Pronto se convierte en un fenómeno masivo que envuelve a toda la comunidad y ciudad circundante, donde Shimotsu mantiene la tensión descontrolada mientras trabaja en observaciones más agudas, y muy obvias, el mayor demérito del film, sobre el pensamiento colectivo y la pérdida de la identidad individual. Solo unos pocos chicos, incluyendo a Ai y Yu, se resisten, y el escenario se convierte en una especie de versión de instituto de "La invasión de los ladrones de cuerpos" pero más cercano a los tropos del J-Horror.

A LA GENTE NO GUSTA QUE UNO TENGA SU PROPIA FE

La metáfora es clara y contundente: La pirámide, más allá de su impacto visual (increíble su perfecta y creciente construcción), representa la jerarquía y la obediencia ciega, ambas, como ya decía, profundamente insertadas en la cultura y raíces escolares y en la sociedad japonesa en general. La trama también presenta a un director de escuela tiránico y autoritario (Pierre Taki) que usa el miedo para imponer un control social más amplio, opresivo y autoritario, para construir, en suma, nuevas y enormes construcciones piramidales humanas. Ai (Anna Yamada) intenta resistir la "locura" que la rodea, pero tanto ella como Yu (Yuzu Aoki) acaban como marginados solitarios... La película plantea una pregunta inquietante: ¿poseen realmente libre albedrío las personas en tales entornos? La presencia de Yu -inconformista, crítico y moldeado por su experiencia en el extranjero- enfatiza esta pregunta, culminando en una confrontación crucial con la propia pirámide.

Lo que había comenzado con los clichés propios de un drama escolar, el aislamiento social, la presión de grupo y el acoso escolar, se transforma en una pesadilla surrealista. Las imágenes de cientos de estudiantes moviéndose sincronizados o contorsionándose en formas extrañas y antinaturales son tan absurdas como aterradoras, en unas escenas inolvidables (con ayuda, claro, de efectos especiales y animación por ordenador). A medida que el fenómeno trasciende las puertas de la escuela, alcanzando a la familia de Ai y a la comunidad en general, el miedo, las imágenes grotescas y el terror psicológico se intensifican. La fotografía de Tetsu Nishioka captura con precisión tanto ese horror surrealista como la sátira desoladora, mientras que el impecable montaje de Shimotsu mantiene un ritmo ágil (en sólo ¡82 minutos! se evita desvíos innecesarios y ofrece una narrativa concisa y eficaz). Se mantienen los giros y las sorpresas, llevando al público a lugares inesperados que son a la vez inquietantemente extraños y, afortunadamente, con toques necesarios de humor negro.

En cuanto al reparto, Anna Yamada brilla como Ai, equilibrando el miedo, la confusión y el crecimiento emocional con matices. Yuzu Aoki aporta un peculiar carisma a Yu, cuya indiferencia da paso gradualmente a la determinación. Mientras tanto, Pierre Taki domina sus escenas como el perturbado antagonista, destilando amenaza con una intensidad escalofriante, animando con entusiasmo a sus alumnos a perder su identidad.

TODOS, TODOS ME MIRAN MAL, SALVO LOS CIEGOS, ES NATURAL

Ya desde la secuencia onírica que abre el film, se establece inmediatamente el tono de la narrativa al confrontar al espectador con un montaje amenazante de incidentes violentos y agresivos cuya conexión no está clara al principio, pero se revelará a medida que avanza la película, de prácticas que muestran brutalmente que la dinámica de la explotación determina nuestro placer. Cada generación, a su manera, busca explotar a la otra para ese placer y la explotación, sugiere explícitamente. Shimotsu muestra que la cosificación del otro para el propio goce -el acoso- es una dinámica generalizada, como por ejemplo, la extorsión y acoso de un estudiante en el baño al principio. El director observa el lado oscuro de las dinámicas, exigencias y expectativas que el Otro impone a sus súbditos para salvaguardar la fachada de la armonía social. Mediante la figura del profesor de arte que recuerda a todos que "no hay espacio para la expresión individual" y la figura del profesor de educación física que reprende a un alumno por no poder marchar, rompiendo así la sincronía de los movimientos, muestra que la sociedad exige represión y conformidad. Las demandas de la colectividad imponen una cierta ficción de armonía a los sujetos, ficción que puede ser utilizada por quienes se consideran sus representantes para explotar a quienes no encajan en el puzzle social en beneficio de los que sienten la necesidad de pertenencia. Los individuos, rodeados por las demandas y expectativas del Otro, no solo son receptores de dicha presión, sino también emisores.

Así, "New Group" (sí, poco sutilmente pero de forma interesante), se revela poco a poco como una crítica mordaz a los sistemas políticos, centrados en la identidad nacional, conformidad y similitud. Vamos, Shimotsu corre el riesgo de que le llamen "antijaponés", no sin cierta valentía: expone, no me negarán con originalidad, la necesidad de borrar la propia subjetividad en aras del bien común; es decir, la obediencia a una imagen ideal radicalizada de paz social.   

Sin embargo, para Ai y Yu las cosas son algo diferentes: se niegan, cada uno a su manera, a alienarse; apuestan por la separación. Ai se ha vuelto excesivamente sensible a la presión y explotación, una sensibilidad nacida de una experiencia profundamente traumática que se revelará, de tal manera que sólo puede derrumbarse o huir. Yu, por otro lado, ha creado una distancia entre él y el Otro, cuestionando radicalmente la relevancia de las estructuras grupales (por ejemplo, la respetada y consagrada familia). Para interpretar correctamente la relevancia del eco de 'Yo' y 'Tú' en los nombres de los dos personajes principales, el amor aquí significa la aceptación total de la diferencia subjetiva, lo que más me cautivó de la historia personalmente.

Si bien la composición de film es bastante sencilla (a veces podría pasar por un telefilm),  Shimotsu busca evocar una sensación de cotidianidad pacífica con su composición: las tomas estáticas ayudan a escenificar la imagen de armonía social que perdura y estructura el campo escolar bañado por el sol, para luego mostrar que el horror se encuentra justo debajo de esa superficie social pacífica, justo fuera del alcance de los rayos de luz en que brilla el Otro. A eso contribuye la capacidad de Shimotsu para crear imágenes desconcertantes que inquietan y se infiltran en nuestra mente, cuestionando hasta dónde llega nuestra necesidad de pertenencia a los "nuevos grupos".

YO NO PIENSO, PUES, HACER NINGÚN DAÑO, QUERIENDO VIVIR FUERA DEL REBAÑO

En resumen, una muestra de rareza sumamente entretenida: “New Group” es una obra cautivadora que funciona brillantemente como película de terror y sátira social. Shimotsu demuestra, desde luego, una voz audaz y una visión aguda. Sí, podía ser más metafórico, pero desde luego me interesa mucho la recepción de su osado film en la dogmática Japón. Utilizando elementos de terror escolar y ciencia ficción como punto de partida para abordar los problemas de la conformidad con el pensamiento colectivo y la fe ciega en el  "simplemente dejarse llevar", los temas y mensajes resultarán igualmente reconocibles a nivel internacional. El film, de bajo presupuesto, SPOILER - acaba con un gran enfrentamiento entre pirámides y esferas, lo que deja un final ambiguo y hasta cierto punto abierto - FIN SPOILER.

Y para los amantes de lo macabro, no me olvido de señalar que los sangrientos métodos de muerte son bastante originales en "New Group" . No quiero revelar demasiado, pero diré que los estudiantes de la escuela forman máquinas de matar humanas, y la coreografía y la ejecución detrás de ello son a la vez escalofriantes y divertidas. Por eso la película es tan inquietante en sus mensajes sociales como en sus elementos de terror. El personal escolar simboliza cualquier tipo de gobierno opresivo y autoritario. Quienes forman pirámides humanas -al principio los estudiantes de la escuela, pero los presentadores de noticias pronto insisten en que todos los ciudadanos se sumen a la tendencia- renuncian, pues, a la libertad de pensamiento en favor de un conformismo cómodo. ¿Ustedes se resistirían?.

EXTRAS:

1) Trailer oficial: https://youtu.be/r0m1ATo6kNo?is=WHvuoccb0etcP8_N

2) Foto con Yuta Shimotsu, a quien pude conocer y felicitar 



 



Comentaris

  1. Pero d siempre el stma. educativo condiciona a los estudiantes a la obediencia, la pasividad y el cumplimiento d órdenes y horarios. Diseñado desd siempre para crear trabajadores sumisos en vez d pensadores críticos y libres. Solo se prioriza la memorización y la estandarización, limitando la creatividad, y preparan desde niños a servir a un stma económico,y a una esclavitud social.

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  2. Hoy he echado d menos el audio...complicado encontrar traductor japones

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