NUESTRO CUENTACUENTOS FAVORITO: PAUL URKIJO, LA MEMORIA HISTÓRICA DE LA
MITOLOGÍA Y FOLKLORE VASCO.
(Sitges'25, de la tradición oral al cine. La noche es para las de la noche)
"GAUA" (de Paul Urkijo, España, 2025, Sección Oficial)
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Toda la carrera de Paul Urkijo, guionista y director alavés, licenciado en
bellas artes, cantante de la banda de metal Hortzak y comiquero de pro, tiene
dos nexos en común: hace puro cine fantástico y de terror
folclórico inspirado en la mitología vasca, de la que sabe extraer
elementos todavía contemporáneos, como todo buen cuento, y, además, todos sus
films y mayoría de cortos se han exhibido en el Festival de Sitges.
Director y guionista de "Errementari" ("El herrero
y el diablo"), "Irati" (premio del público y
mejores efectos visuales, todavía hoy la película en euskera más taquillera), "Dar
Dar" (corto premiado con el Melies d'or), presentó en 2025 su último
film, "Gaua" ("Noche"), una gran producción donde
consigue alcanzar su cénit como narrador, mezclando historias, personajes y
subtramas en un diálogo entre lo mitológico, lo histórico y lo oscuro. Parece
que sobre las espaldas de Urkijo cae el peso de inmortalizar las historias
tradicionales vascas para que no caigan en el olvido, construyendo un género
fantástico en sí mismo, repleto de terror y belleza visual. Donde los temores
se vinculan con la omnipotente naturaleza, lo ancestral, lo oculto entre
sombras, la preponderancia femenina (noche negra, noche de las almas...) y la
resignación de las "brujas" (tres, como ya estipula Macbeth) como
símbolo de empoderación femenina. Los también cuentacuentos (en comic) Neil
Gaiman y Alan Moore establecerían una gran charla con el muy elocuente Urkijo
(ya lo comprobarán en su entrevista, que se nos hizo corta).
Éste festival acogió el estreno de 4 films vascos, inclinados al cine de género: la que comentamos "Gaua", "Decorado", "Balearic" y "Singular"' (maravillosa también). No creo sea gratuito. En el País Vasco existe una sólida tradición narrativa arraigada en la mitología y en la dualidad entre lo cotidiano y lo extraordinario, donde una nueva generación de cineastas están dispuestos a asumir riesgos, a experimentar tanto visual y temáticamente y, sobretodo, a conectar con un público internacional a través de temas universales envueltos en narrativas de género o surrealistas. Luego, claro está, influye un fuerte apoyo institucional. Lo que siempre afirmo, el fantástico es la herramienta más poderosa para hablar sobre los miedos, las contradicciones y las identidades contemporáneas desde una perspectiva única y distintiva. Y el futuro, siempre incierto ("Singular") se da la mano en un diálogo sobre un pasado que explica nuestro ahora ("Gaua").
HUYENDO DEL PATRIARCADO
En los montes de Navarra del siglo XVII, en medio de una extensa caza de
brujas, nuestra protagonista Kattalin (Yune Nogueiras) huye de su aislada
granja al amparo de la noche para escapar de su marido Pello, violento y
controlador. Utiliza un hongo venenoso para envenenarlo. El personaje encarna
una mezcla de vulnerabilidad y determinación, reflejando las tensiones de la
represión sexual (se narra una historia real de dos lesbianas ajusticiadas) y
la violencia de género en una sociedad patriarcal durante la época de la
Inquisición. Perdida y desorientada en el denso y sombrío bosque que envuelve
las montañas, se percata de una presencia persistente e invisible que la acecha
en la oscuridad (¿Pello?). Mientras Kattalin avanza, evadiendo tanto las
amenazas imaginarias del bosque como los peligros reales de sus perseguidores
del pueblo, se topa con tres ancianas afables, lavando ropa junto a un río,
Graciana (Elena Irureta), Beltrán (Ane Ganarían) y Remedios (Iñake Irastorza).
Bueno, sólo fingen lavar ropa: su verdadera razón para encontrarse es tener un
descanso de los hombres, rumiando secretos del pueblo y compartiendo historias
de terror, chismes del pueblo y escalofriantes relatos de supersticiones
locales. Éstas mujeres, personificando las tradiciones orales de la
región, relatan historias impregnadas del folclore nocturno vasco, con
espíritus, demonios y brujas extraídos de las persecuciones de su época. Para
asombro de Kattalin, su propia huida desesperada comienza a entrelazarse con
éstas narrativas, arrastrándola a una red de encuentros mitológicos que
difuminan la línea entre el terror histórico y los seres fantásticos.
Éstas tres ancianas personifican la tentación y el peligro mitológicos,
actuando como narradoras que desentrañan secretos comunes a través de relatos
inquietantes y chismes compartidos durante la hora de las brujas, evocando un
peligro mezclado con sabiduría, sumergiendo a Kattalin en una red de justos y
malvados, a la vez que simbolizan el atractivo de los juicios profanos contra
las normas represivas. Así , los arquetipos de las ancianas / brujas
(sorginak) y los espíritus del bosque desempeñan roles narrativos como
guardianes del conocimiento oculto y presagios del destino, como buenas
"hilanderas". Éstas tres entidades sirven para conectar el mundo
humano con las religiones más antiguas que acechan en los bosques, encarnando
la resistencia cultural a la ortodoxia católica mediante motivos de fantasía
macabra y terror popular. Las 4 historias y relatos, incluida la de Kattalin,
se intensifican y fusionan a medida que nuestra protagonista se convierte en
parte de la trama de cada alarmante episodio, mientras ésta se enfrenta a las
fuerzas sobrenaturales que acechan en la noche, navegando por un conflicto
central dividido entre su vida obediente en la aldea, sus crecientes deseos de
libertad y el encanto empoderador pero peligroso de estas entidades de otro
mundo. A través de su inmersión en las historias de las mujeres y los
encuentros directos con espíritus nocturnos, Kattalin finalmente resuelve su
difícil situación abrazando la venganza y el autoempoderamiento,
transformándose de víctima perseguida a una figura mítica dentro de la antigua
tradición del bosque. La película respeta la inteligencia de su público,
es preciosa, no demasiado sangrienta, aterradora ni explícita... hasta la
representación final y realista de un aquelarre pagano, presidido por un enorme
demonio - cabra (diseños del propio Urkijo) que me recordó a algunos episodios
de "La cosa del pantano" de Moore.
"Gaua", así, explora temas centrales como la
liberación sexual, el horror popular y el conflicto entre la superstición rural
y el deseo personal, entrelazando estos elementos en un oscuro cuento de hadas.
La película reinterpreta la represión histórica desde una perspectiva de
empoderamiento, utilizando la mitología nocturna para desafiar las
restricciones patriarcales y religiosas a la autonomía femenina. Urquijo se
inspira en el folcklore vasco para crear una narrativa que celebra formas
disidentes de amor y sexualidad, transformando las invenciones inquisitoriales
de orgías demoníacas en símbolos de libertad. Esa integración de la mitología
vasca sirve como metáfora de la autonomía femenina, con seres nocturnos como
Gaueko (el dios de la oscuridad) e Inguma (una figura demoníaca) que
representan fuerzas indómitas que se oponen a la ortodoxia católica. Los
brebajes y aquelarres, históricamente inventados por la Inquisición para
demonizar a las mujeres, se reinterpretan en la película como actos subversivos
de resistencia, resaltando la tensión entre las antiguas tradiciones paganas y
la represión impuesta. Los encuentros de Kattalin en el bosque, un espacio
liminal de deseos ocultos, subrayan este choque, donde las supersticiones
rurales, surgidas de la tradición oral, se convierten en herramientas para
reclamar la autonomía en medio de la violencia de género.
La sátira existencial impregna la peculiar estructura narrativa, fantástica y macabra de la película, satirizando la hipocresía de los "justos" (ver la figura del sacerdote, casi cómico en su infamia) a través de relatos interconectados que exponen los pecados comunes y el absurdo de los juicios sagrados. Y, ojo, esos aires de fábula, combinan el terror con el humor negro, cuestionando qué justicia prevalece —la de la Iglesia o algo más antiguo que acecha en los bosques—: éste enfoque consolida la perdurable vitalidad de los mitos vascos como historias vivas y transformadoras que dignifican a los perseguidos. Una visión obscena, sombría y delirantemente exagerada de la liberación sexual en épocas inquisidoras que podrían tener su eco en nuestra sociedad actual. En suma, mitos que hablan con nuestra contemporaneidad.
¿FOLKHORROR VASCO?
La aplaudidísima "Gaua" en su presentación en el Auditorio
es la mejor película hasta ahora de su director en complejidad y riesgo
narrativo, un "Irati", que ya trataba temas similares,
aumentado y mejorado. Y, para tratar de encontrar un film semejante en ambición
e intenciones, tendría que remontarme al "En compañía de lobos"
de Neil Jordan. Urkijo se erige en representante de nuestro particular
folkhorror patrio (aunque él vea la naturaleza como libertad, para nada es
urbanita como un servidor). El director sabe jugar con nuestro conocimiento de
los cuentos de hadas y la brujería occidentales, añadiendo algunas
sensibilidades modernas y una dirección de arte asombrosa. Como demostró en sus
películas anteriores, tiene un gran ojo para las imágenes llamativas y una
buena comprensión de qué hacer con los efectos especiales. El bosque por la
noche es negro y azul, y toda la luz es naranja y proviene del fuego, las
antorchas y las linternas. En cuanto a los monstruos, dioses y leyendas nos
presenta tres bellamente diseñados y caracterizados, sin abusar de lo digital.
Filmada íntegramente en euskera durante siete semanas en diversas
localizaciones del País Vasco, Urkijo se inspiró en su guión en sus
experiencias infantiles en entornos rurales vascos, donde aprendió mitos en
lugares como cuevas asociadas con la diosa Mari y ríos habitados por lamias,
incorporando seres nocturnos específicos como el dios de la oscuridad Gaueko y
el demonio Inguma (oir entrevista). Evidentemente, su investigación se
centró en lograr precisión histórica al representar los roles de género y las
supersticiones rurales del siglo XVII, retratando a las brujas no como figuras
malévolas, sino como mujeres empoderadas que resisten el control patriarcal y
religioso. Las visitas nocturnas de Urkijo a lugares mitológicos, guiadas por
las historias de los lugareños, inspiraron la integración de estos elementos en
el guion, criticando la invención de rituales depravados por parte de la
Inquisición para reprimir formas disidentes de amor y sexualidad. Por si no ha
quedado claro, las historias (recordad: no hay una única historia) priorizan la
reivindicación ficticia de las mujeres perseguidas destacando la rebelión
contra las normas maritales y eclesiásticas abusivas. Así, el director
dialoga con toda su anterior producción, combinando la fantasía histórica para
construir una narrativa épica y muy particular centrada en el folclore vasco.
Las decisiones técnicas enfatizaron el vestuario de época, diseñado por la
ESPECTACULAR Nerea Torrijos, que integró atuendos rurales realistas con sutiles
influencias mitológicas para reflejar la mezcla de folclore y drama histórico
de la película. Es Nerea quien da vida al mundo mágico y oscuro de
la película, creando looks detallados y auténticos que realzan la historia y
las personalidades de los personajes. La fotografía de Gorka Gómez se centró en
secuencias nocturnas en bosques y montañas, utilizando la oscuridad natural del
montañoso paisaje vasco para amplificar los elementos de terror y fantasía
centrales en la narrativa, supongo lleno de desafíos logísticos y climáticos.
Mención especial, claro, al equipo de maquillaje.
Esta NOCHE, en resumen, encierra horrores y maravillas en un magnífico
cuento de hadas de terror popular para adultos. Excelente historia y una
película visualmente impactante. La narrativa te atrapa desde los primeros
cinco minutos, en la huída hacia lo nocturno. Es una historia oscura y realista
donde brilla el esfuerzo del director por mantener un tono realista, fusionando
con maestría la realidad con la mitología, muy local, sí, pero universal y
auténtica en cuanto conecta con la narrativa oral de cada país o región. Al
final, siempre se trata de drama y personajes, que utilizando lo fantástico
dialogan con la actualidad. Una excelente película de terror gótico sobre la
aceptación de uno mismo y de la propia sexualidad, especialmente en las
mujeres.
Escenas aterradoras, pero a la vez hermosas, casi pictóricas, de sombras que
devoran, luces de fuego, antorchas, reflejos de luna, sombras del bosque... el
film te reconcilia con LA NOCHE, lo femenino, lo mítico y humano. Visualmente
estremecedora, está repleta de carga simbólica y raíces culturales profundas,
combinando fantasía y realidad histórica.
En éste oscuro cuento de hadas vasco, no apto para puritanos, Kattalin se
encuentra atrapada entre el deber y el deseo, entre la gente y la parroquia, a
merced de juicios tanto sagrados como profanos. Y no hay elección. La fábula
resultante explora las luchas del amor prohibido, las religiones ancestrales y
los lazos comunitarios, todo ello bajo la sombra de la represión sexual, la
ortodoxia y la violencia de género. ¿Qué ha prevalecido? ¿La mano de la Iglesia
católica, o algo mucho más antiguo que acecha en los bosques?. Un hechizo sobre
la historia española, un cuento popular atemporal de brujería, represores y
fornicación.
Estrenada en Sitges, también inauguró el 36º Festival de Cine Fantástico y
de Terror de San Sebastián y tuvo su estreno internacional en el Festival
Internacional de Cine de Róterdam. Nominada a tres Goyas: Mejores efectos
especiales, Mejor maquillaje y peluquería y Mejor diseño de vestuario, pocos en
mi opinión.
Señalar la amabilidad de Katia Casariego, y su original promoción de
coleccionar cromos de los personajes entre la prensa, y al director Paul
Urquijo, humilde y cercano. Ya estrenada y distribuida en España por Filmax,
nuestros lectores pueden verla vía streaming en Prime video.
2) Trailer: https://youtu.be/SUROtXLHjCs?si=Mbf1PQbTVaQ9uTpX




Pues hace muy buena pinta. Las series Irati me encantaron, por lo que deduzco que está película me encantará.
ResponEliminaHola, querido Coque! No, perdona, te he llevado a confusión, las miniseries policiacas de Irati (La caza) que creo están en Netflix o Movistar (con la bella Megan Montaner) no tiene nada que ver con el anterior film del director Paul Urkijo, "Irati" (2022) que también es una adaptación del folklore vasco ambientada en el siglo VIII, con el avance del cristianismo frente al paganismo. Y es espectacular.
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