El nido del cuco 06-02-2026

 


"POR FAVOR, DEJA DE JODER CON LA ASPIRADORA" O CUANDO EL FANTASMA DE UNA MUJER SE APARECE A SU MARIDO VIUDO COMO UN ELECTRODOMÉSTICO

(Sitges'25, una joya con premisa disparatada que habla sobre numerosos temas importantes)


"UN FANTASMA ÚTIL" (de Ratchapoom Boonbunchachoke, Tailandia, 2025, Sección Oficial)⭐ ⭐⭐ ⭐

 

La semana pasada hablábamos del hype con que llegaba la mediocre "Good Boy" por su mera sinopsis y punto de vista. Pues bien, imagináos cómo se acabaron rápidamente las entradas y pases para ver este film, ya ganador de la Semana de la Crítica del Festival de Cannes, sobre un fantasma de mujer que posee a una aspiradora para retomar la relación (a mejor) con su viudo. Piensen en sexo tórrido, comedia desternillante y acertarán, pero la peli va muchísimo más allá de ésta vez sí, acertada premisa. Dentro de la Sección Oficial del Festival de Sitges obtuvo el Premio al Mejor Guión de la Sección Oficial y el Premio Citizen Kane de la Crítica para el Mejor Director Revelación al fácilmente pronunciable Ratchapoom Boonbunchachoke (también guionista), ambos muy merecidos. Nombre igualmente pronunciable como el de su también conocido compatriota Apichatpong Weerasethakul, cuyo reciente y aclamado film  "Tío Boonmee, que recuerda sus vidas pasadas", también utilizó fantasmas como símbolos de la memoria colectiva en una nación que aún lidia con su pasado. Además, esta historia de fantasmas fue la película tailandesa candidata a Mejor Película Internacional en los Oscar de este año.

Decir que "Un fantasma útil" es con toda seguridad la mejor película jamás realizada sobre una aspiradora poseída. También añadir que, probablemente también sea la única película jamás realizada sobre una aspiradora poseída, pero eso no es culpa de Boonbunchachoke. El debutante cineasta tailandés, quien escribió y dirigió este romance engañosamente agridulce sobre las fronteras porosas entre nuestro mundo y el siguiente, sabe cómo captar —y, sobre todo, recompensar— la atención del espectador. Entre su primera y memorable línea y su violento clímax, "Un Fantasma Útil" cambia de tono y género con la misma seguridad que un espíritu que rebota de un electrodoméstico a otro. Y sí, combina comedia absurda, terror y el ya referido romance, pero también sirve, y de ahí su absoluta originalidad, de metáfora de la memoria laboral y política y la historia olvidada / suprimida en Tailandia. Aborda temas profundos como el amor, la pérdida y los límites entre la vida y "el otro mundo" entre colores brillantes, encuadres meticulosos y un humor inexpresivo y, por tanto, hilarante (en "Caimán" la comparan con el cine de Western Anderson, ojo). Y al mismo tiempo, ambiciosamente, también aborda la historia de represión política y necesidad de recordar a los olvidados en el país asiático (del que alguien que conozca el pasado reciente disfrutará mucho más, aunque él film sea también claro para los neófitos). Éstos saltos de tono no siempre son redondos y orgánicos, pero, como una buena aspiradora, la película es mucho más que la suma de sus partes. Es sorprendente. Y, como me dijo un viejo compañero de fatigas tras su pase, "cada día la veo más perfecta". Todo en unos (no largos)130 minutos.

Cómo ven, y para sorpresa de todos los espectadores, sí, la premisa que nos atrajo se centra en un fantasma que posee una aspiradora, pero eso es sólo la punta del iceberg en cuanto a lo disparatada, idiosincrásica y extrañamente encantadora que es esta película. También he mencionado que es extensa y ambiciosa, pero nunca grandilocuente. A veces, hace que la narrativa general caiga en una espiral desconcertante, con puntos que ya se habían planteado hace tiempo o que divergen de la premisa principal, lo que da la sensación de estar viendo una película diferente en algunos aspectos, es cierto. Requiere mucha atención. Aun así, con su abundancia de ideas, su entrañable peculiaridad, sus conmovedores comentarios sobre el capitalismo, la pérdida de seres queridos, esa referida memoria y un tercer acto sumergido en una venganza caricaturescamente violenta (todo ello realzado por una banda sonora que se inclina hacia el absurdo lúdico), es también un viaje memorable que deja al espectador en un estado de euforia. Durante esas, llamémosles "dificultades añadidas ambiciosas" persiste la sensación de estar presenciando el nacimiento de un cineasta ingenioso y astutamente pervertido, que combina elementos de comedia sobrenatural, romanticismo melodramático, narrativa de venganza, dilemas morales que pesan sobre los personajes principales y un estallido de violencia que se presenta como un final satisfactorio para todo lo anterior.

Y éste largo prólogo, que espero hayan superado y les haya intrigado lo bastante como para seguir leyendo, me sirve para descubrir que me es muy difícil narrar la inevitable sinopsis alargada (la breve me sería fácil). No se debe profundizar mucho en la trama de "Un Fantasma Útil" , ya que su naturaleza es impredecible, ya que existen múltiples hilos conductores, con historias que se desarrollan dentro de otras historias, muchos personajes con relativa importancia y que, inevitablemente, se conectan en algo más grande. Pero lo voy a intentar.


GARANTÍA DE 14 DÍAS

"Meras partículas de polvo en la habitación cambiaron mi vida de ladyboy para siempre" es la primera y memorable frase con la que se inicia el film, y la dice un personaje cuyo nombre nunca se dice en voz alta, pero que aparece acreditado como "Travesti Académico" (Wisarut Homhuan). Compra una aspiradora para encargarse del polvo en cuestión, solo para ser despertado esa misma noche por lo que suena como alguien tosiendo a pesar de vivir solo; después de todo, los fantasmas también necesitan vías respiratorias despejadas. Su apodo proviene de su siguiente frase: "Tenía que llegar al fondo de esto, ya que soy un ladyboy / travesti académico". Lo hace con la ayuda de un reparador rubio que aparece misteriosamente segundos después de llamar a atención al cliente, Krong (Wanlop Rungkumjad). El personaje de Homhuan se siente inmediatamente atraído por este atractivo desconocido y Krong cuenta la historia de otros dos fantasmas que se niegan a seguir adelante con lo que les espera al otro lado. Ojo: La narrativa puede que se vuelva un poco enrevesada a partir de aquí, pero tengan paciencia, por favor.

La historia en cuestión habla sobre un viudo, March (Witsarut Himmarat), y su esposa, Nat (Davika Hoorne), quien regresó como aspiradora tras haber fallecido previamente por intoxicación por polvo en una fábrica familiar. Éstas dos historias convergen de manera ingeniosa. Krong describe que March está encantada de que Nat haya regresado con él, ya que su regreso como electrodoméstico no le preocupa lo más mínimo. Las secuencias iniciales donde Nat y March se reencuentran son donde Boonbunchachoke, el director de fotografía Pasit Tandaechanurat y el montador Chonlasit Upanigkit ofrecen, claro está, algunos de los momentos más divertidos de la película, ya que sus habilidades combinadas encuentran la humanidad dentro del absurdo. Por ejemplo, después de escuchar que March está enfermo con la misma enfermedad del polvo que la mató, Nat va a visitarlo. Como una aspiradora roja, con la manguera y el cepillo en posición vertical, camina penosamente por las calles de la ciudad y sube la rampa y las escaleras hacia el hospital de March. Cuando Nat llega al mostrador principal, la detiene la recepcionista, que está menos preocupada por estar interactuando con una aspiradora embrujada, y más enojada porque Nat está tratando de visitarla después del horario de visita. Además, como Nat ha muerto, la recepcionista le recuerda que técnicamente ya no es familia y no tiene privilegios especiales de visita. Ridículo, absurdo y delirante momentos que el director utiliza para ilustrar la burocracia absurda de estas grandes corporaciones, que persiste incluso después de la muerte.

Gran parte de las risas provienen de la forma en que Tandaechanurat enmarca en la escena a Nat, en estado de vacío, sentada en estas salas de espera, o de cómo el montaje corta a un primer plano de la puerta de admisión y el cepillo de Nat (que actúa como su "rostro" de facto) después de que alguien dice algo tonto. Las (son)risas continúan cuando Krong, el narrador, revela que la familia de March no está nada contenta con el regreso de Nat, ya que no pinta bien para su fábrica (son pudientes) que su sucesor tenga una relación con una máquina. La madre de March se encara con Nat y le dice que si quiere quedarse con su hijo, debe ser útil. El cómo puede lograrlo es purgando a los fantasmas vengativos que han sido asesinados debido a las condiciones laborales inseguras en la fábrica de familia de March y que están interrumpiendo el normal flujo de trabajo. Nat acepta a regañadientes y se convierte en un exterminadora despiadada, exorcizando a la fuerza a los fantasmas que se niegan a obedecer. Los fantasmas solo pueden permanecer arraigados en el mundo físico si alguien los recuerda, y mientras Nat combate a los fantasmas en el reino espiritual, la familia propietaria de la fábrica intenta lavarles el cerebro a las personas vinculadas a ellos para que los olviden.

Y es que esa fábrica donde se construyó la aspiradora protagonista es un hervidero de actividad espiritual, y se sabe que los fantasmas saltan y poseen maquinaria industrial y electrodomésticos. Nadie parece especialmente sorprendido por esto, y Suman, la madre y gerente que dirige la fábrica, se siente principalmente ofendida porque el fantasma de un trabajador fallecido en las instalaciones la acosa a ella y a sus empleados después de que se tomara la molestia de pagar los fideos en su funeral. "Los muertos no deberían meterse con los vivos", razona. "Pasa a tu siguiente vida", le pide / ordena. Ojalá fuera tan simple. Apasiri Nitibhon interpreta de forma monótona  y convincente a Suman, quien nunca alza la voz ni parece lo más molesta por su "poltergeist" de lo que lo estaría por un papeleo mal archivado. Después de todo, no es su primera vez: la nuera de Suman, Nat (ya sabéis, la actriz Davika Hoorne), falleció recientemente y regresó como aspiradora para intentar reconectar con su esposo March, y todo se acaba ligando y entremezclando, esposo que, recordemos, ya sea por amor o por una conexión paranormal con la difunta, la ve no como un aparato de limpieza, sino como la mujer con la que se casó. De hecho, se quieren más que nunca. Curiosamente, Suman y el resto de sus suegros tampoco están muy contentos con el regreso de Nat, no porque sea una aspiradora, sino porque nunca la cuidaron y valoraron cuando estaba viva.

Es trágico presenciar cómo Nat, incluso muerta, tiene que demostrar su valía; un recordatorio de cómo los sistemas capitalistas en los que vivimos en la Tierra tienen un poder asombroso para subyugar desde el más allá. La aceptación de Nat depende de su utilidad, y hay una sorprendente efectividad en el proceso de la familia de March para deshacerse de los disidentes, tanto vivos como muertos. Boonbunchachoke enriquece el personaje de Nat al despertar nuestra empatía por no ser olvidada, pero también nuestra ira al convertirse en una herramienta de lo mismo que la mató. Cuanto más apacigua Nat a otros fantasmas, más tiempo puede pasar en su forma "humana". Hoorne ofrece la actuación más escalofriante, retratando el descenso de Nat a la inhumanidad con precisión automatizada, sin perder un ápice de su conflicto interno. Quizá los muertos se preocupan por las mismas cosas que los vivos.

Finalmente, el director entreteje con gran delicadeza notas de esperanza en esta historia de un fantasma convertido en cazafantasmas. Nat es reclutado posteriormente ¡por el primer ministro de Tailandia! para ayudar a eliminar los fantasmas de manifestantes y disidentes asesinados por su séquito. Sin embargo, cuanto más se esfuerza Nat en su trabajo para ganarse la aceptación de los humanos, más se siente March alejado de ella. Mientras ella realiza sus redadas, él dedica tiempo a recordar las voces y los nombres de los fallecidos para que no sean olvidados. Como dice alguien en la película, «Los fantasmas son aquellos que no se rinden ante la muerte», afirmando que «su regreso es un acto de protesta». La posición de March se convierte en una forma para Nat de recordar este aspecto tan significativo. La película, pues, trata sobre cómo el recuerdo frente al exterminio es un acto inconformista de desafío. Morir no es tan malo como ser olvidado, y «Un Fantasma Útil» es una oda espectral al poder desafiante de la memoria. Cómo ven, no es una historia al uso de un fantasma ni chascarrillos sobre las posibilidades sexuales de una aspiradora, y el director de fácil nombre consigue que la historia no pierda encanto ni imaginación. Un comentario social subyacente emerge de las profundidades de la comicidad, abordando la opresión, la resistencia y la importancia de esa tan importante memoria de los muertos olvidados.


UNA TAILANDIA NADA TOLERANTE

Así, de vez en cuando, en un festival de cine fantástico, te topas con una película tan extraña y peculiar que no puedes evitar quedar cautivado por su audacia, como éste desgarrador y profundo debut, una meditación inquietante sobre cómo el recuerdo es el arma más poderosa para quienes viven en un sistema que deshumaniza y oprime a un ritmo mecánicamente abrumador. Y, espero que sigan conmigo, habrán comprobado que elementos de realismo mágico se integran casi a la perfección en la narrativa, una historia dentro de otra historia. Además, ésta comedia dramática oscura y también queer de Boonbunchachoke deja reflejada la marginación de su personaje gay en la sociedad tailandesa, superficialmente tolerante. En un momento dado, un psiquiatra le pregunta a March si el matrimonio de su hermano con un hombre influyó en su atracción por una aspiradora. Cuando se le somete a un tratamiento que evoca las terapias de choque aplicadas a pacientes en un reciente pasado, podemos interpretarlo de dos maneras: como un recordatorio de las prácticas de tortura durante la dictadura o como un método para "convertir a los homosexuales en heterosexuales".

"El polvo es un mal necesario. No hay progreso sin polvo", se dice también en el film. Y es que ha sido un problema en Tailandia durante la última década, causado por la contaminación de las grandes fábricas que operan en el país. Pero la palabra también ha adquirido un significado diferente últimamente; como explica el director en las notas de prensa de la película: se usa a menudo para describir a aquellos ciudadanos que "no son tratados como humanos". Ese es el tipo de polvo que le interesa a Boonbunchachoke. Inmersa en el tema del polvo, tanto en su sentido literal como contaminante así como en la jerga cultural que se refiere a alguien insignificante y débil, el film 'crea' un susurro visual, una sensación de que cada partícula de polvo no solo se puede ver, sino también oír y sentir en la piel y en el sistema respiratorio. El insignificante conducto de polvo, que conecta a personas con aspiradoras y fantasmas, resalta (poéticamente pero incisivamente) la historia de Tailandia: hacia el final, cuando la película se vuelve más política, hay claras referencias a los trágicos sucesos de  octubre de 1976 (la masacre de la Universidad de Thammasat) y la serie de protestas políticas del Mayo Sangriento de 2010 (en particular, la convergencia de los Camisas Rojas en Bangkok). Ratchapoom introduce de ésta  manera sutil referencias a la tensa historia de Tailandia, caracterizada por la revolución, la supresión y la represión autoritaria. Una inspiración inquietante detrás de la película, por ejemplo, es la demolición de arquitectura liderada por el estado relacionada con la revolución del Partido Popular de 1932, un intento simbólico de aniquilar no solo los edificios, sino también los ideales que una vez albergaron. Estas ausencias fantasmales, como la propia Nat, no descansarán hasta ser oídas de nuevo.

Y ésa es la intención última del film, aparte de las risas iniciales: Los fantasmas que acechan a los electrodomésticos están anclados en los recuerdos y sueños de sus seres queridos, reforzando la idea de que solo existimos mientras se nos recuerde. Mientras un ministro orwelliano, el Dr. Paul (Gandhi Wasuvitchayagit), encabeza un esfuerzo para exorcizar a los fantasmas, éstos comienzan a desvanecerse hasta volverse translúcidos mientras sus seres queridos se ven cruelmente obligados a olvidarlos. Con un marcado contraste cromático, la burocracia consume a sus empleados, cuyos uniformes combinan con los colores de los mostradores tras los que se encuentran, mientras que los obreros de fábrica, con uniformes azul, chirrían con las sillas amarillas brillantes en las que se sientan durante el almuerzo. El humor, como siempre ha sido, contribuye en gran medida a atenuar la intensidad de la gravedad emocional; es difícil no reírse, al menos, ante la extravagancia de un hombre besándose con una aspiradora. Pero, a medida que la historia subyacente llega a su desenlace más o menos inevitable, la narrativa que la enmarca se convierte en un final catártico.

Boonbunchachoke combina comedia, ciencia ficción e incluso terror para ofrecer una joya que rompe con el género y que no para de sorprender hasta el final, cuando de repente todo cobra sentido. En un momento nos reímos cuando una niña ve una aspiradora rondando; al siguiente, se habla de electrocución y borrado de memoria, y justo cuando creíamos saber hacia dónde se dirige la película, el director y guionista, desafía nuestras expectativas una vez más, ya sea con una escena de sexo incómodamente dulce o con un giro político. Es una película furiosa que profundiza en el trauma y la muerte, pero que también deja espacio para el perdón y la compasión. Y deja poso, créanme. Un lujo para éste Festival tan querido por mí.


HISTORIA AUDAZ Y ÚNICA

Los fantasmas regresan por dos razones: porque recuerdan o porque son recordados”, dice un monje budista cuando Suman lo contacta para informarle sobre el inusual regreso de Nat. En "Un Fantasma Útil" (espero que de estreno en nuestro país éste año, a lo mejor el cartel invita a espectadores no preparados para lo que creerán ver), se nos insta a recordar ésos fantasmas antes de que sea demasiado tarde y a llevar a cabo nuestra venganza, como sociedad, permitiéndoles vivir dentro de nosotros. Un  debut muy potente y un autor a seguir. Y una premisa cómica inventiva y alocada que se convierte en un comentario oscuro...  El comentario social no es desacertado ni oculto: La clase alta busca controlar la memoria y, por lo tanto, la narrativa. Si ocultan el daño que han causado, pueden desentenderse de cualquier responsabilidad.

El cine, creo que sugiere Ratchapoom, es una máquina que crea y escucha fantasmas. De esta manera, "Un Fantasma Útil" se convierte en una sesión espiritista cinematográfica, que convoca a los olvidados, a los empolvados, a los descartados, y nos dice que no los temamos, sino que los escuchemos. No les engaño: es una película extraña y reflexiva, que mezcla temas serios con momentos de humor. La película combina géneros para contar una historia conmovedora sobre aquellos que a menudo son ignorados. Nos recuerda que, como el polvo, los fantasmas pueden ser vistos como una molestia, pero aun así importan.

Y sí, hay tantas ideas entrelazadas que a veces cuesta un poco desenredarlas por completo, lo que exige nuestra atención. Pero ésta crítica singular y descarada del capitalismo, que es sólo una brillante y disparatada historia de amor casi envuelta en un cuento de hadas que se transforma en pesadilla es audaz, y toda historia original que se arriesga mucho al narrarla merece al menos nuestra atención inicial. Película rica, única y compleja. Véanla aunque sea para ver cómo una aspiradora chupa los pezones de su pareja humana.



Comentaris

  1. Y las tareas de casa también las hacía el aspirador fantasma? Lo del tema d intentar no olvidar a los seres queridos, me recordó a la peli animada "Coco", para evitar ser olvidado....lo peor q puede ocurrir...pasar por una vida y después como sino hubiese existido..sin dejar imprenta o tecuerdo

    ResponElimina
  2. Y las tareas de casa también las hacía el aspirador fantasma? Lo del tema d intentar no olvidar a los seres queridos, me recordó a la peli animada "Coco", para evitar ser olvidado....lo peor q puede ocurrir...pasar por una vida y después como sino hubiese existido..sin dejar imprenta o tecuerdo

    ResponElimina
  3. Respostes
    1. Hola Koto! Tú puedes duplicar lo que quieras, como Michael Keaton y sus sucesivos clones!. Hombre, la aspiradora (aunque le sacan gran partido en términos más placenteros) tiene sus limitaciones, claro está. Vamos, que cocinar no la vas a ver...
      Y sí, ahora que lo dices sí se asemeja a "Coco", quizá la última buena apuesta de Pixar, que va en caída libre.
      Pero así como en aquella prima más el valor emocional, en ésta habrás leído el olvido va más ligado a la represión y la política. Porque siempre hay perdedores y ganadores.
      Es, más allá de las risas en varios momentos, un film muy audaz y recomendable, un batiburrillo de géneros y temas muy bien ensamblados

      Elimina

Publica un comentari a l'entrada